viernes, abril 24, 2009

El paro, una emergencia nacional


En el momento presente da hasta vergüenza ajena ver a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, asegurar durante su comparecencia ante los medios que es 'apocalíptico' hablar de cinco millones de parados a lo largo de 2009. También era 'antipatriota' hablar de crisis económica antes de las elecciones generales del 9 de marzo para su jefe, el reelegido presidente del desgobierno que capitanea la nave hacia un más que seguro naufragio, el ínclito, el nunca bien ponderado José Luis Rodríguez Zapatero. Y era ser 'catastrofistas' para el ministro de Trabajo, Ceslestino Corbacho, hablar de los cuatro millones de desempleados hace tan sólo unos meses.

Con toda la importancia que pueda tener, resulta cuando menos esperpéntico que ciertos medios afines al Ejecutivo socialista anden a la greña por unos trajes para el presidente de la Comunitat Valenciana, que la trama de Correa pudo haberle regalado y que valdrían unos 18.000 euros, frente al drama de un millón de familias con todos sus miembros en el paro. Y no es que no haya que perseguir a los corruptos, pero antes es imprescindible evitar que un barco que hace aguas por todos lados se hunda.

Hace falta más que imagen y propaganda para poner remedio a un mercado que requiere medidas estructurales urgentes, ya no valen las cuotas femeninas y masculinas o las cuotas territoriales en un Ejecutivo que debiera conformarse con los mejores para trabajar de verdad contra la depresión en la que está sumida mi querida España. No son sólo cifras, hablamos del drama de personas, de familias que deben seguir viviendo sin saber cómo. Y ya no vale el argumento de culpar a Aznar por haber sobredimensionado el mercado inmobiliario, porque han pasado cinco años y ZP y su equipo se han limitado a vivir de rentas.

Por desgracia, la actitud de los responsables políticos, más preocupados de endeudarse para dar más dinero a las autonomías que de poner fin a la sangría del desempleo, puede conducirnos a estallidos sociales de consecuencias imprevisibles. Pero, por desgracia, el leonés sigue tocando la lira en la proa mientras la nave se va a pique. El emperador Rodríguez Zapatero sigue representando su papel ante su peculiar Roma ardiendo por los cuatro costados. Es una situación de auténtica emergencia nacional a la que hay que poner remedio inmediatamente.

Antoni Martín

martes, abril 07, 2009

A Zapatero le aguaron la sorpresa del cambio en el Gobierno


La situación en La Moncloa debe ser a estas horas de absoluta perplejidad y de cabreo monumental con la vieja guardia socialista, principal sospechosa de la filtración de los presumibles relevos en el Gobierno. Algo que ha conseguido que la foto con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quedase relegada a un segundo plano, siendo como era el momento de gloria de José Luis Rodríguez Zapatero, su reencuentro con la primera potencia mundial después del forzado desencuentro con George W. Bush.

Pero vamos el meollo del asunto. Si se cumplen los nombramientos anunciados, nos encontraremos con el regreso del 'felipismo' más puro. Elena Salgado ni es una especialista en economía ni ha dado muestras en las carteras que ha gestionado de tener una especial habilidad. Baste recordar su intentona fallida de colocar el vino como una sustancia poco menos que estupefaciente cuando en sus manos tenía la cartera de Sanidad. De Manuel Chaves poco podemos esperar. En Andalucía conocen bien sus tejemanejes, propios de quien ha convertido la región en poco menos que un cortijo. Su ascenso obedece a las negras perspectivas del socialismo andaluz, de capa caída en todas las encuestas, hasta las de la prensa amiga. Del fracasado de Pepiño Blanco, hombre con escasos estudios y máximo responsable de la derrota del PSOE en Galicia, sabemos que es sectario y fiel escudero del zapaterismo, pero no podemos esperar que sea el mejor relevo de Magdalena Álvarez, a la que, por cierto, sí es justo jubilar. Y eso amén de poner tres vicepresidencias en lugar de las dos existentes, dándole más poder al virrey andaluz que a María Teresa Fernández de la Vega.

La situación de este Gobierno es de esperpento valleinclanesco. No contentos con el espectáculo que nos han ofrecido con las divergencias kosovares, insatisfechos con habernos devuelto al furgón de cola de Europa, descontentos por no haber conseguido un cordón sanitario en torno a la 'derecha de la caverna', suman a ello una remodelación en la que la única alternativa son viejas caras conocidas y no por ello mejores a las que hay ahora, siendo estas últimas de pena.

El jefe tuvo que interrumpir su baño de internacionalidad, sus mesiánicos discursos (oyéndole los incautos podrían tomarle incluso por un profeta), sus minutos de gloria en la imaginería popular, porque a la vieja guardia socialista, cansada de los desplantes del joven leonés nacido en Valladolid, le dio por no mantener la boquita cerrada. La que nos espera de confirmarse los datos conocidos, es poco menos que de órdago. Que Dios nos ampare.

Antoni Martín

viernes, marzo 27, 2009

Exigencia del catalán a los médicos


Lo del Govern de les Illes Balears es como para pensarse dos veces para qué diantres nos sirven los políticos. No contentos con una situación económica difícil a la que hay que hacer frente, consintiendo que la ministra Magdalena Álvarez no pague las carreteras ejecutadas por el Ejecutivo autonómico anterior pese a la existencia de una sentencia judicial firme en este sentido, ocupados en la discusión bizantina de si un golf sí o no en el municipio de Campos para que el socio nacionalista Unió Mallorquina no escachifolle un pacto que se sostiene con alfileres en un equilibrio inestable, añaden a todo ello la exigencia de que médicos y personal sanitario deben acreditar un nivel de catalán A ó B, según se trate de diplomados, licenciados o personal de inferior titulación.

Ya la hemos vuelto a liar. Es que no tenemos suficientes asuntos de importancia como para poner impedimentos añadidos al de la insularidad a los facultativos que opten por trabajar en las Islas. El conseller del ramo tiene en su haber el haber devuelto las listas de espera a la primera línea de las quejas de los ciudadanos. Y eso por no hablar de la medida de retornar pacientes a un hospital clínico, Son Dureta, que está saturado hasta las trancas. Y eso en lugar de dotar de medios suficientes a los hospitales comarcales ya construidos y en funcionamiento.

Los gobiernos autonómicos de izquierdas en Balears tienen una auténtica obsesión por el asunto de la lengua, del catalán. Lo convierten en herramienta de lucha partidista y política. Hacen bandera de una presumible normalización que es simplemente una burda imposición. Si queremos normalizar, hagámoslo poniendo las cosas en valor, ofreciéndolas como alternativa, mostrando sus bondades y virtudes, pero no imponiéndolas. Menos aún cuando podemos quedarnos sin profesionales de la sanidad que necesitamos a toda costa. Mucho más, sin duda, que a politicuchos de tres al cuarto que no hacen más que generar problemas donde no los teníamos. También es cierto que en Madrid tienen a un buen maestro en crear conflictos innecesarios, ¿o no?

Antoni Martín

jueves, marzo 26, 2009

Lazos blancos contra el aborto



Estamos a las puertas de los días que llenan de mayor sentido la fe católica, aquellos en los que se conmemora con gran fervor en muchos rincones de la geografía española la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Y, este año, la efeméride viene marcada por la iniciativa de que las cofradías de Semana Santa luzcan lazos blancos como manifestación de su oposición a la ampliación de la ley del aborto planteada por el inane Ministerio de Igualdad de Bibiana Aído.

Desde algunas de estas asociaciones se ha manifestado que nada tienen que ver las procesiones con estos posicionamientos, puesto que lo consideran poco más que una atracción para los turistas (caso de Palma de Mallorca) o algo que no debe tener nada que ver con la política (algunas confradías andaluzas, por ejemplo).

Son posiciones que demuestran cuán a las claras se alejan de la auténtica fe y de la raíz misma de la doctrina de Jesús. De hecho, las procesiones son grandes manifestaciones de fe y de fervor, con una carácter notablemente público. El que participa en ellas, no está contribuyendo a un espectáculo, está manifestando su adhesión a una fe y a una manera de pensar y de vivir.

En este sentido, esto es absolutamente indesligable de lo que acontece a nuestro alrededor. El cristiano, el católico, no puede pensar que su fe es ajena a la política, es más, debe interactuar con ella, debe expresarse y manifestarse de acuerdo con su fe y su conciencia. El hombre de fe debe mantener una única adhesión inquebrantabe, a Jesucristo, camino, verdad y vida. Y si ello supone entrar en colisión con las preferencias políticas, debemos escoger sabiendo que no podemos servir a dos señores. En tiempos de la guerra de Irak, los católicos debíamos oponernos a la beligerancia. Hoy, nos toca oponernos al criminal intento de abrir las puertas a la eliminación de la vida de las criaturas más inocentes, los no nacidos. Poner excusas para no luchar por ello es renunciar a defender los más elementales principios sobre los que se sostiene la moral de la fe en el que creemos que es el Hijo de Dios. Pero es evidente que los resortes del poder pretenden que nuestras creencias queden relegadas al ámbito de lo privado para que no les estorben. Yo no pienso dejarme. Los cofrades de la Semana Santa, ya veremos.

Antoni Martín

martes, marzo 24, 2009

Chacón, ZP y la pifia kosovar


El asunto del anuncio de la retirada de las tropas de Kosovo, hecho a traición con los aliados y con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Miguel Angel Moratinos en la más absoluta de las inopias, está dando muchísimo juego político. Y no es que no debiera realizarse el repliegue, sino que las formas, que son esenciales en política internacional, han fallado estrepitosamente. Parece ser que la ministra de Defensa, Carme Chacón, en cónclave con el ínclito presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se lanzó a la piscina con el anuncio porque 'los primeros en conocerlo deben ser los soldados, quienes llevan diez años en la zona'. Como si no hubiera cauces más discretos para comunicarlo en el seno de lo que son las Fuerzas Armadas. La responsable de la defensa nacional, la española se entiende, hizo extensiva la responsabilidad a todo el Ejecutivo. El papelón ha sido tan monumental que en el extranjero se habla del 'desastre diplomático español' o de 'cuando menos, una falta de educación'.

Pero lo más divertido del asunto es lo que ha asegurado la socialista Trinidad Jiménez, que desde un feminismo mal entendido afirmó que si no se hubiera tratado de una mujer no se hubieran levantado tantas críticas. Absurdo e ilógico. Las pifias son las pifias las cometa un hombre o una mujer. Otra cosa es que Chacón sea la única responsable, afirmación realmente falsa, puesto que contaba con la connivencia de ZP. Este último,por cierto, acabó resucitando la guerra de Irak cuando le mentaron desde la oposición la bicha kosovar. Es todo un síntoma del agotamiento de este Gobierno y de su presidente en una situación que requiere de la mayor de las energías para remontar una terrible crisis económica que no debe acabar convirtiéndose en social.

Antoni Martín